Centro de Fisioterapia ECO – Salud y Bienestar

¿Por qué me sigue doliendo el tobillo?

Lesiones de ligamentos (esguinces)

No sólo voy a discutir la ubicación de estas lesiones, sino que voy a tratar de clasificarlas por el tipo de tejido involucrado, comenzando por los ligamentos.

Un ligamento, que se une de hueso a hueso, proporciona estabilidad pasiva a las articulaciones y una lesión en esta estructura se conoce como esguince. Empecemos repasando las lesiones de tobillo más comunes.

Esguince lateral de tobillo

Un esguince lateral de tobillo ocurre cuando usted gira o gire el tobillo hacia dentro a alta velocidad. El ligamento habitualmente afectado es el ligamento talofibular anterior ATFL y, a veces, el ligamento calcáneo peroneo o CFL. Ambos ligamentos se unen al peroné, el hueso ubicado en la parte exterior del tobillo.

Independientemente del grado de lesión, la rehabilitación adecuada es crucial porque hasta el 40% de las personas desarrollan inestabilidad crónica del tobillo después de un primer esguince.

Los  esguinces laterales de tobillo generalmente se clasifican en una escala de 1 al 3.  El grado 1 es una lesión leve con un retorno a la actividad relativamente rápido. El grado 2 es una lesión moderada con una recuperación un poco más larga. El grado 3 es una lesión grave que tarda más en rehabilitarse. En términos generales, una lesión de grado 3 también se presentará con mayor hinchazón y hematomas.

Es ahora cuando llegamos al eje del problema.

Inestabilidad crónica del tobillo

La inestabilidad crónica del tobillo (CAI) se define como una “inestabilidad crónica del tobillo condición caracterizada por episodios repetitivos o percepciones del tobillo cediendo: síntomas continuos como dolor , debilidad o reducción del rango de movimiento(ROM) del tobillo: Función auto-informada disminuida: y esguinces de tobillo recurrentes que persisten durante más de 1 año después de la lesión inicial.

Un abordaje temprano y perseverante en el tiempo es fundamental.

Trabajar concienzudamente sobre los mecanoceptores y estimular propioceptivamente el tobillo es un paso ineludible para el éxito del tratamiento.

Recomendaciones generales:

  1. Calzado adecuado: Que brinde soporte al tobillo.
  2. Ortesis: Si la inestabilidad es severa, puede ser útil usar una ortesis semirrígida al realizar actividad física.
  3. Frecuencia: 2-3 sesiones por semana con un fisioterapeuta, combinadas con ejercicios domiciliarios diarios.
  4. Seguimiento: Reevaluación periódica para ajustar el plan según los avances.

Si el problema persiste a pesar de una rehabilitación adecuada, puede ser necesario consultar al traumatólogo para valorar opciones quirúrgicas, como una reparación ligamentosa o reconstrucción en casos severos.