¿Por qué me sigue doliendo el tobillo?
Independientemente del grado de lesión, la rehabilitación adecuada es crucial porque hasta el 40% de las personas desarrollan inestabilidad crónica del tobillo después de un primer esguince.
Los esguinces laterales de tobillo generalmente se clasifican en una escala de 1 al 3. El grado 1 es una lesión leve con un retorno a la actividad relativamente rápido. El grado 2 es una lesión moderada con una recuperación un poco más larga. El grado 3 es una lesión grave que tarda más en rehabilitarse. En términos generales, una lesión de grado 3 también se presentará con mayor hinchazón y hematomas.
Es ahora cuando llegamos al eje del problema.
Inestabilidad crónica del tobillo
La inestabilidad crónica del tobillo (CAI) se define como una “inestabilidad crónica del tobillo condición caracterizada por episodios repetitivos o percepciones del tobillo cediendo: síntomas continuos como dolor , debilidad o reducción del rango de movimiento(ROM) del tobillo: Función auto-informada disminuida: y esguinces de tobillo recurrentes que persisten durante más de 1 año después de la lesión inicial.
Un abordaje temprano y perseverante en el tiempo es fundamental.
Trabajar concienzudamente sobre los mecanoceptores y estimular propioceptivamente el tobillo es un paso ineludible para el éxito del tratamiento.
Recomendaciones generales:
- Calzado adecuado: Que brinde soporte al tobillo.
- Ortesis: Si la inestabilidad es severa, puede ser útil usar una ortesis semirrígida al realizar actividad física.
- Frecuencia: 2-3 sesiones por semana con un fisioterapeuta, combinadas con ejercicios domiciliarios diarios.
- Seguimiento: Reevaluación periódica para ajustar el plan según los avances.
Si el problema persiste a pesar de una rehabilitación adecuada, puede ser necesario consultar al traumatólogo para valorar opciones quirúrgicas, como una reparación ligamentosa o reconstrucción en casos severos.